Fecha del Evangelio de Mateo: Aprox. 80 d.C. (después de la destrucción del Templo).
Dirigido a: Judío – Cristianos y cristianos griegos
Tipo de literatura: profética – apocalíptica
Motivación para escribir Mateo 24 y 25: Explicar la real relación entre la destrucción del Templo y el fin de los tiempos.
Dificultades de interpretación:
a) Mateo habla de dos espacios temporales distintos en el mismo capítulo 24: 1. Los eventos del año 70 d.C. (destrucción del templo), 2. La venida de Cristo, vinculada al juicio y el fin del mundo (aunque la traducción debería ser fin de siglo, Mat 24:3).
b) Material apocalíptico: No hay solo una tradición apocalíptica en el Nuevo Testamento sino al menos dos, que no se pueden reconciliar en estricta metodología, la una se define por el material del Apocalipsis de Juan (las Bestias), la segunda por el Malvado de Segunda de Tesalonicenses (Pablo), estas dos tradiciones no se pueden mezclar: en ninguna parte del Nuevo Testamento dice que son la misma cosa, ni Juan habla del Malvado, ni Pablo habla de las Bestias, en este punto la Tradición Protestante tampoco nos ayuda.
c) Aparente contradicción entre la teología de la Gracia y este versículo en donde se habla de perseverar para obtener salvación.
Apoyo bíblico en búsqueda de una solución:
Evangelio de Lucas: Según Biblia Latinoamericana, Lucas es más claro en expresar la destrucción de la nación judía. Lucas se concentra primordialmente en los eventos del 70 d.C. Escribe para un ambiente griego no judío.
Vinculación del Evangelio de Lucas con Pablo: Este evangelio está relacionado con las cartas de Pablo, y más concretamente con los documentos más antiguos del Nuevo Testamento, como son 1 y 2 de Tesalonicenses (51 d.C.), que expresan la esperanza de la venida de Cristo, y las constantes angustias malsanas que provocó en esta comunidad (Tesalónica) así como en otras partes del imperio Romano, por lo que Pablo pide calma. Lucas 21:19 sigue 1 Tes 3:13: “Que los fortalezca interiormente para que, cuando nuestro Señor Jesús venga con todos sus santos, la santidad de ustedes sea intachable delante de nuestro Dios y Padre”.
Apocalipsis de Juan: Mateo y Juan siguen a Daniel aunque reinterpretándolo, el término bestia es original de Daniel (en ambos casos las bestias vienen del mar), así como Mat. 24:15 se refiere a Dan 9:27. El perseverar hasta el fin es también requisito en Ap. 6:9 donde se refiere a las almas de los mártires en el altar del Cielo; Lucas 21:19 dice literalmente “Por su perseverancia obtendrán sus almas” (NVI: “Si se mantienen firmes, se salvarán”). El Apocalipsis especialmente desconoce lo que podríamos llamar “seudo-cristianos” , en este libro solo los fieles se salvan. Comprendamos así mismo que cuando se habla de juicio (en Apocalipsis, evangelios, Pablo, etc.) este se establece según las obras; mientras que cuando se habla de la fe que justifica es una fe que obra mediante el amor.
Cambio en la expectativa temporal de la Venida de Cristo: 1 Tes. 3:13 y otros pasajes demuestran que Pablo esperaba la venida de Cristo en vida, mientras que en sus últimas cartas parece resignado a morir sin ver este evento: Fil 1:23 “Me siento presionado por dos posibilidades: deseo partir y estar con Cristo, que es muchísimo mejor 24….”.
Desarrollo de Mateo 24:
Mateo 23:37 – 24:3 Después de que Cristo profetisa la destrucción del Templo, la primera idea que aparece en los discípulos es “el fin del mundo” (Mat.24:3 fin de siglo), le piden la “señal” (singular); cuando un judío pedía tal cosa, la conversación se seguía en términos apocalípticos.
En Lucas la pregunta de los discípulos se plantea en otros términos: Luc. 21:7 “Maestro –le preguntaron-, ¿Cuándo sucederá eso, y cuál será la señal de que está a punto de suceder?”, no se habla de la “venida” ni del “fin del mundo” (fin de siglo) en este versículo (como si lo hace Mat. 24:3).
Mateo 24:4 -14: Aunque se les explica los eventos que están por ocurrir, les dice que no se alarmen, que es necesario que eso suceda, pero no será el fin (6), que ese solo será el comienzo de los dolores (8 analogía con un parto, nuevo nacimiento, nueva era, no se trata pues concretamente de un fin del mundo sino de una época). En el 14 dice que primero deberá predicarse el evangelio en todo el mundo y recién entonces vendrá el fin (no dice inmediatamente después).
La evangelización a todo el mundo no consta en el relato paralelo de Lucas 21: 5-36. Lucas aclara con relación al evento del 70 que el fin no vendrá en seguida. (Luc. 21:9). Pablo también pide no alarmase ni “perder la cabeza” en cuanto a la venida de Cristo (2 Tes. 2:1-2), aunque el la esperaba con fuerza, mantenía en equilibrio su mente, no dejando que la esperanza se convierta en crisis mental.
Mateo 24:15 – 22: Como se dirige a un auditorio Judío – Cristiano, tiene que hablar necesariamente de la principal tradición apocalíptica de aquella época (Daniel).
Material ausente en Lucas, no hace falta hablar de esto ante los griegos.
Mateo 24:23 – 25: Con motivo de la destrucción del Templo, se levantaron líderes carismáticos [falsos Mesías: falsos Cristos (no es lo mismo que anticristos)], los fariseos tratan de reorganizar la resistencia contra Roma, ninguno de estos es Jesucristo el Siervo Sufriente.
Lucas señala a los impostores solo en la primera parte: Luc. 21:8 (paralelo Mat. 24:5).
Mateo 24:26 – 31 Comienza a explicar como será realmente la venida de Cristo, la cual no va a dejar duda alguna, será un evento material de enormes consideraciones, toda la bóveda celeste brillará y el Hijo del hombre se le verá venir del Cielo. Tan impresionante será que los ateos ya no podrán decir que los que dicen “sentir al Señor” sufren de problemas neurológicos, que su imaginación los engaña (salvo los que en verdad tienen neuropatías).
Lucas 21:22 – 28 Habla de la venida de Cristo (“Juicio” 22 y “Redención” 28), el Hijo del hombre se le verá venir del Cielo, pero no se habla del resplandor de la bóveda celeste y de los eventos en los astros se dice “habrá señales”, en cambio Mateo 24:29 describe eventos que difícilmente se pueden interpretar literalmente. El evento de la venida de Cristo para Lucas involucra redención.
Mateo 24:32 – 35 Regresa a los eventos del 70 y pone de ejemplo natural a la higuera para saber interpretar los tiempos, sella esta parte indicando que “sus palabras jamás pasaran”.
Lucas 21: 29 – 33 Termina con la misma fórmula que Mateo.
Propuesta interpretativa de Mat. 24:13
“pero el que se mantenga firme hasta el fin ese será salvo”
Lucas y Pablo diferencian la destrucción del Templo en el 70 de la venida de Cristo y señalan que no será de inmediato, sin embargo si se lo compara con Mateo, nos damos cuenta de que ven este evento más cercano que Mateo, ellos tienen una visión más material y concreta del evento, mientras Mateo ve el evento más lejano y utiliza términos más trascendentes y grandiosos.
El versículo 13 se lo entiende mejor desde la perspectiva temporal Paulina, Pablo al inicio esperaba su redención final (total, de connotación salvífica) en vida; una vida consagrada a la santidad e imitar a Cristo en todo era la convicción de Pablo, esperando su gloriosa venida; luego con el paso del tiempo incluso imitarlo en su muerte (Fil. 3:10), lo que estaba perfectamente respaldado por la persecución pagana (Pablo se encontraba preso mientras escribió Filipenses), aquí no está una persona que perdió el sentido de la defensa de su vida, sino uno que mira en su alrededor los mismos enemigos que llevaron a Jesús a la Cruz, talvez en forma diferente pero en el fondo los mismos y por tan solo proclamar el evangelio, misión irrenunciable para el verdadero cristiano.
En nuestro caso la perspectiva de tiempo a variado de la de Pablo , nosotros tenemos 2000 años a cuestas que separan la Cruz, de nuestros días y nuestra esperanza en la venida de Cristo, la salvación en la Cruz de la redención final que implica necesariamente también elementos salvíficos; para Pablo en cambio estos dos eventos se veían más cercanos que lo que son para nosotros.
Para el cristiano del primer siglo, aquel que ya vive el pleno rechazo del judaísmo así como del mundo pagano (posterior al 70 d.C.), era de inmensa preocupación ser valiente en los sufrimientos, soportar las persecuciones y ser fiel hasta la muerte, a todo esto animaban constantemente los apóstoles: Ap. 2:10 “No tengas miedo de lo que estás por sufrir. Te advierto que a algunos de ustedes el diablo los meterá en la cárcel para ponerlos a prueba, y sufrirán persecución durante diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de vida. 11 El que tenga oídos, que oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. El que salga vencedor no sufrirá daño alguno en la segunda muerte”.
Por tanto nada hay contrario a que la salvación sea por gracia en este versículo, nada que puedan aprovechar los legalistas, pero si involucra una vida consagrada a Dios, a vivir una vida santa, nada que ver con una irresponsable vida cristiana, manipuladora de la doctrina de la gracia, todo esto para desgracia de ambos bandos extremos.
Hola mi querido Ernesto. Dios guarde siempre tu vida y la de tu familia.
ResponderEliminarMe permito hacer el siguiente comentario:
Del estudio que he realizado sobre el capítulo 24 de Mateo, entiendo lo siguiente:
A Jesucristo le hacen tres preguntas: La primera se refiere a la destrucción de Jerusalén, la segunda respecto a la Venida del Señor por su Iglesia, y la tercera referente al Fin de los Tiempos. Jesucristo inicia contestando la última de las preguntas, es decir, sobre los eventos de la Gran Tribulación, previos al Juicio final. Dentro de este tiempo serán los Judíos quienes, preponderantemente, prediquen el Evangelio de la Gracia. Se tratarán de tiempos difíciles en los cuales el no adorar a la Bestia, o no dejarse marcar con su número será motivo de una persecución implacable, por lo cual, si se pretende alcanzar la salvación se requerirá perseverar hasta el fin. Por otro lado es en este tiempo lo que se predicará el evangelio en todo el mundo, por parte del pueblo judío.
En cuanto a la destrucción de Jerusalén, existe un relato profético múltiple, como ya ha sucedido en otros pasajes bíblicos, donde una misma profecía hace alusión a varios eventos en diferentes tiempos de la historia. En este caso se refiere a la destrucción de Jerusalén en el año setenta de nuestra era, y cuando Jerusalén nuevamente sea atacada en el tiempo de la Gran Tribulación.
Entiendo que a partir del versículo 37 el Señor narra lo referente a Su retorno para llevar a Su Iglesia, y librarla del tiempo de gran tribulación. No sería la primera vez que se unan dos acontecimientos diferentes en una narración continua. Un ejemplo de ello sería Is 61:1-2, leído parcialmente por el Señor en Lc 4:18-19 para diferenciar los dos eventos.
Sin embargo, si queremos alcanzar la salvación, en la dimensión completa que nos ofrece el Señor, y que es por pura Gracia, ya que nadie es merecedora de ella, necesariamente se requiere de santidad e integridad en nuestro diario vivir. Pues, sin santidad nadie verá al Señor. Ojalá todos perseveremos hasta el fin. Dios te bendiga abundantemente.